En el siglo de las relaciones que no llegan a nada, o aquellas que nunca terminan, poner punto final a veces es el acto de valentía que necesitamos.
No te pases la vida esperando a que él decida por vos, pero tampoco cortes todas las relaciones que te ofrezcan intimidad, solo para no sentirte insegura.
Es encontrar el punto medio, amigas. Entregarse sin perderse, soltar sin salir corriendo. Ese es el auténtico dilema.
Ahora, date el espacio de que alguien que sí quiera compartir lo mismo que vos, aparezca, entre, y se quede lo que se tenga que quedar.
Eve.